Con el corazón lleno de gratitud, iniciamos esta jornada de celebración del Día Internacional del Bombero con una eucaristía en honor a San Florián, patrono y protector de quienes entregan su vida al servicio de los demás.
Hoy rendimos un sincero homenaje a los hombres y mujeres que, con valentía, amor y una profunda vocación de servicio, trabajan cada día por el bienestar y la seguridad de nuestra comunidad. Gracias por ser esperanza en los momentos más difíciles y por demostrar que servir también es un acto de amor.
𝟲𝟬 𝗔𝗻̃𝗼𝘀 𝗣𝗿𝗼𝘁𝗲𝗴𝗶𝗲𝗻𝗱𝗼 𝗩𝗶𝗱𝗮𝘀.




